martes, 15 de julio de 2014

Invertirías en tus hijos de forma equitativa?


Parece una pregunta retórica a la que cualquier padre respondería: Pues claro!

Pero cuando se trata de la naturaleza, las respuestas obvias bien podrían ser otras:

Imaginad que sois este herrerillo que llega a su nido con una pequeña oruga en el pico
















¿A quién debería cebar?

- ¿al pollo que pida con más insistencia (admitiendo que es honrado en su petición) y es el que más hambre tiene?
- ¿al pollo más pequeño? pobre...y así alcanza a los hermanos
- ¿al pollo más grande? ya que los más pequeños probablemente mueran
- ¿debería reconocerlos individualmente para así cebarlos de forma equitativa?
- ¿o bien debería cebar preferentemente a uno de los dos sexos porque sabe que así es más probable perpetuar sus genes?
- ¿debería cerrar los ojos y cebar al azar?

Como veis, hay un montón de posibilidades y muchísimos trabajos dedicados a investigar este tema. Como suele suceder, la respuesta depende mucho de la especie, de la forma de su nido, de la asincronía de eclosión y otros muchos factores

En este trabajo revisamos la literatura existente al respecto y formulamos las posibilidades más coherentes con las características del primilla y los resultados, aunque teóricos, son muy interesantes